Carta

Ada Colau

Ada Colau

El 2020 ha sido un año complicado para todos nosotros. La emergencia sanitaria provocada por la Covid-19 ha derivado en una crisis económica y social que se suma a crisis preexistentes como la climática.

Barcelona es una ciudad resiliente, con capacidad de superar las adversidades y de trabajar para construir un futuro mejor.

La ciudad ha pasado por momentos muy difíciles pero también ha sabido sacar lo mejor de sí misma y aprovechar la oportunidad para crear una metrópoli económicamente activa e innovadora, socialmente justa y comprometida con la lucha contra la emergencia climática.

El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) tiene un papel clave en el desarrollo de la economía del área metropolitana de Barcelona y en la transición hacia una economía que apuesta por la innovación, la tecnología, la ecología y la generación de puestos de trabajo de calidad.

Durante este difícil año, el Consorci ha continuado fomentando la ocupación de calidad y actuando como centro de creación y captación de talento para la nueva economía. Ejemplo de ello ha sido la celebración, por primera vez, de la Barcelona New Economy Week (BNEW), que reunió de forma presencial y virtual a más de diez mil personas de todo el mundo y mostró el potencial de nuestra ciudad en materia de emprendimiento, industria 4.0, transformación digital, sostenibilidad, cultura, diseño e innovación.

El Consorci también ha continuado impulsando iniciativas de reactivación económica. Se ha ampliado el centro de alta tecnología 3D Incubator, que apoya el emprendimiento en impresión 3D, y se ha llegado a un acuerdo entre Ayuntamiento, Consorci y Correos para convertir la antigua sede de Vía Laietana en un centro de nuevas tecnologías. Además, en los próximos meses finalizarán las obras del hub tecnológico DFactory Barcelona, que estará ubicado en la Zona Franca y acogerá empresas que se quieran establecer en Barcelona para llevar a cabo actividades de industria 4.0.

Todas estas iniciativas demuestran la fuerza y la capacidad del Consorci para combinar sostenibilidad, innovación y compromiso público y, al mismo tiempo, materializar la Agenda 2030 en acciones concretas para el bien común.

Ada Colau Ballano

Alcaldesa de Barcelona y presidenta del plenario del CZFB

Carta

Pere Navarro

Pere Navarro

Dicen que de todo se aprende y el año más extraño de nuestras vidas ha dejado en el Consorci de la Zona Franca un aprendizaje profundo, revelador de la solidez y el liderazgo de nuestra entidad.

El año de la pérdida de vidas y recursos, de lo inimaginable, de la gran tristeza, ha impartido una lección de la que nuestra entidad ha sacado una excelente nota gracias a tener las prioridades bien definidas y la maquinaria corporativa bien engrasada.

El Consorci ha superado con creces la nueva realidad acelerando su digitalización y, en el momento de mayor incertidumbre, no ha dudado un instante para ponerse al servicio de la sociedad con iniciativas atrevidas, comprometidas y con talento que muestran cómo creamos nuevas oportunidades de futuro con nuestra capacidad de tejer alianzas. En un tiempo récord, impulsamos la alianza empresarial que permitió producir y certificar 400 respiradores de campaña industrializables para proveer a los hospitales sobrepasados por la pandemia, transformamos máscaras de snorkel para darles un uso sanitario e hicimos de la tecnología y las alianzas el mejor instrumento contra la COVID-19.

Con reflejos y creatividad, organizamos el evento Barcelona New Economy Week, BNEW, que creó más de 500 puestos de trabajo y dio confianza a los habitantes de una ciudad preocupada por las malas noticias. Cerca de 11.000 altos directivos de más de un centenar de países vieron como Barcelona, lejos del inmovilismo, se erigía como escenario de un cambio innovador. La idea ha sido tan buena que ya preparamos la segunda edición.

Nuestro norte es la innovación con propósito social y, por ello, navegamos con rumbo certero incluso cuando soplan malos vientos. En este camino cada vez somos más los que apostamos por una hoja de ruta como es la Agenda 2030 para un futuro equitativo, sólido y sostenible, donde la tecnología sirva a las personas. La persona es la protagonista porque ella es la que atesora el talento, la creatividad, la energía y el liderazgo.

Lamentablemente, este año de pandemia se ha llevado a muchas personas, a muchos seres queridos, y echamos en falta sus abrazos, su calidez y simplemente la sensación humana de poder abrazar. A la espera de que llegue el tiempo de los abrazos reales, las personas que formamos el Consorci les garantizamos nuestra entrega, entusiasmo y nuestro espíritu de servicio a la comunidad.

Pere Navarro

Delegado Especial del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona